Septiembre 16, 2026

OpenAI presume avance histórico en matemáticas, pero enfrenta acusaciones de plagio

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Akura Yonomoto -Periodista Científico de El Ciudadano Digital-

OpenAI publicó una demostración matemática de alrededor de 165 páginas en la que sostiene que un fluido que comienza de manera suave puede desarrollar una singularidad en un tiempo finito.

Las cosas para OpenAI parecían ir bastante bien, pues al parecer habían conseguido resolver uno de los problemas matemáticos más complicados de la historia, que llevaba cerca de 90 años sin resolverse. Sin embargo, ni tiempo de celebrar tuvieron, pues ya enfrentan señalamientos por un supuesto plagio. Y es que OpenAI anunció que habría encontrado una solución al problema de existencia y suavidad de las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio.

Y eso no es todo, pues cada uno de estos problemas tiene un regalito. Quien logre resolver uno puede recibir 1 millón de dólares del Clay Mathematics Institute.

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Qué resolvió

Captura de un “movimiento local incomprensible”. Fuente: OpenAI.

Las ecuaciones de Navier-Stokes se utilizan para describir cómo se mueven los fluidos, como el agua o el aire. El verdadero misterio matemático era saber si, partiendo de condiciones normales, estas ecuaciones siempre se mantienen estables o si pueden llegar a producir una singularidad, es decir, un punto en el que las velocidades del fluido crecen sin límite en un tiempo determinado.

Y es que estas ecuaciones son bastante importantes, pues se utilizan, por ejemplo, a la hora de diseñar un avión y estudiar cómo corre el aire a su alrededor, pero también aparecen en áreas como el pronóstico del clima o el estudio del flujo sanguíneo.


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Bueno, pero ¿por qué OpenAI se cuelga la medalla?

Pues bueno, resulta que uno de los modelos internos de inteligencia artificial de OpenAI, que según la empresa es mucho más avanzado que GPT-6 Astra, se puso manos a la obra junto con un sistema de agentes.

De acuerdo con OpenAI, el grupo que consiguió la solución llegó a involucrar alrededor de 10 mil agentes trabajando de manera coordinada y, después de unas 88 horas, lograron llegar a una posible resolución del problema.

Después, GPT-6 Astra tardó otras 17 horas en formalizar y verificar la demostración en Lean, una herramienta que permite comprobar demostraciones matemáticas paso a paso.

Además, OpenAI publicó una demostración matemática de alrededor de 165 páginas en la que sostiene que un fluido que comienza de manera suave puede desarrollar una singularidad en un tiempo finito.

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Qué fue lo que pasó, porqué hubo plagio?

Ni celebrar los dejaron, pues resulta que dos investigadores, Tristan Buckmaster, matemático de la Universidad de Nueva York (NYU), y Levent Alpöge, investigador de Anthropic que trabajaba en esto fuera de su horario laboral, ya tenían bastante tiempo trabajando en una ruta matemática relacionada con este problema.

Y aunque lo que llevaban todavía no resolvía completamente el problema de Navier-Stokes, consiguieron avances bastante importantes siguiendo trabajos de los matemáticos españoles Diego Córdoba y Luis Martínez-Zoroa, quienes desde hace años estudian la formación de singularidades.

Y aquí es donde comienza la polémica pues Tristan Buckmaster y Alpöge aseguran que durante su investigación utilizaron varias herramientas de inteligencia artificial, entre ellas Codex de OpenAI.

Tristan Buckmaster contó que durante el proyecto introdujeron en Codex borradores y parte de su trabajo, por lo que planteó la posibilidad de que el modelo interno de OpenAI pudiera haber sido entrenado con esas conversaciones o haber tenido acceso a ellas.

Hasta el momento, OpenAI ha negado haber utilizado directamente esa información y asegura que ni sus investigadores ni sus agentes tuvieron acceso al trabajo de Buckmaster y Alpöge antes de que fuera publicado.

Sin embargo, la empresa también reconoció que, aunque considera poco probable que ocurriera, no puede descartar por completo que datos desidentificados derivados del uso de sus productos hayan contribuido a mejorar sus modelos. Eso sí, el propio Tristan Buckmaster también ha aclarado que no sabe si sus datos fueron utilizados y que no está afirmando que OpenAI haya plagiado directamente su trabajo, sino que ha planteado dudas sobre cómo llegó la empresa a su resultado.

Por ahora habrá que esperar para conocer el desenlace de todo esto, pues aunque OpenAI asegura haber resuelto el problema, todavía falta algo bastante importante y es que la comunidad matemática revise la demostración y confirme que todo cuadra.


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