Está es la única forma de saber si libros, artículos, informes etc, son escritos por IA y presentados por personas que dicen que ellos lo escribieron.
Miguel Angel Ducci – CEO, Founder & Editor de El Ciudadano Digital-
El valor de escribir con mente y alma
Es una excelente iniciativa para ayudar a identificar a quienes se presentan como escritores, pero cuyos textos son, en realidad, generados casi por completo por inteligencia artificial.
Para quienes escribimos con mente y alma, esto tiene un valor especial. Escribir no consiste simplemente en generar un texto: implica dedicar tiempo a investigar, recopilar información, seleccionar fuentes, estudiar, contrastar datos, realizar un trabajo de campo serio y riguroso y, finalmente, transformar todo ese proceso en palabras propias.
Después viene otra parte fundamental del trabajo: redactar, corregir, revisar, volver a estudiar el contenido, editarlo y darle forma hasta convertirlo en un artículo o en un libro que realmente represente el pensamiento y el esfuerzo de quien lo firma.
Por eso, en El Ciudadano Digital creemos que es necesario que el sistema se sacuda de quienes, amparados en la inteligencia artificial, se autodenominan «escritores» sin haber realizado el proceso intelectual, creativo y de investigación que verdaderamente implica escribir.
La inteligencia artificial puede ser una herramienta extraordinaria. Pero una herramienta no debería sustituir la mente, la experiencia, la investigación ni el alma de quien escribe.

“Redes Neuronales: La Mente Artificial”: Una obra apasionante, de lectura entretenida pero técnica y rigurosa en algunos capítulos, que mantiene al lector expectante a medida que avanza en la lectura.
¿Las IA piensan o algo parecido? Es la pregunta que los investigadores más serios de la Inteligencia Artificial se hacen en voz baja en los laboratorios informáticos, cuando nadie los escucha. Y es la pregunta que investiga “Redes Neuronales: La Mente Artificial”, la nueva obra escrita de Miguel Angel Ducci. Un libro técnico, académico, clásico y muy riguroso.
Anthropic introdujo un cambio importante en la forma en la que Claude identifica el contenido que genera. Fue desde el 2 de agosto de 2026, que los nuevos modelos de Claude comenzaron a incorporar marcas de agua legibles por máquinas en los textos y sistemas de procedencia digital en determinados archivos, con el objetivo de facilitar la identificación del contenido generado o procesado mediante inteligencia artificial.
Inclusive Google tendrá la información de la Huella Digital y lo publicará cuando le aparezca, avisándole al mundo que esta hecho con IA y no por un humano. Claude
La medida responde a las nuevas obligaciones de transparencia derivadas del Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea. Anthropic se ha adherido además al Código de Buenas Prácticas europeo sobre contenido generado por IA, aunque la compañía ha decidido que el sistema de marcado no estará limitado a Europa, sino que se aplicará globalmente a los modelos compatibles.
Los textos generados porClaude en modelos lanzados en la Unión Europea a partir del pasado 2 de agosto de 2025 llevarán una marca de agua oculta que permitirá identificarlos. Anthropic ha anunciado esta medida para cumplir con el Código de Transparencia de la UE, que entró en vigor el 2 de agosto y que obliga a las compañías a identificar todos los contenidos que generen. OpenAI, creador de ChatGPT, anunció la semana pasada que también iba a incluir el texto al aplicar el nuevo Código de la UE.
La medida tiene el potencial de dinamitar el trabajo de millones de trabajadores que usaban la IA para escribir con la seguridad de que nadie iba a enterarse. Esa certeza está ahora a punto de desaparecer: “La marca de agua es parte del texto, por tanto viajará con el texto cuando se copie y pegue y puede persistir incluso con cierta edición”, escribe la compañía en su presentación de la medida. Esa marca es “imperceptible” porque está en el propio texto, aunque no afectará ni se verá en el contenido generado.
La marca estará aunque el texto generado sea una traducción o una edición de un fragmento escrita por un humano: “Claude puede no ser el autor original. La gente a menudo usa Claude para editar, traducir, resumir o convertir archivos. El resultado puede llevar una marca de Claude incluso si las ideas, texto o datos subyacentes son originarios de otra fuente”, escribe la compañía.
Anthropic dice que está desarrollando quién y cómo podrá encontrar esa marca de agua, pero todo parece que será relativamente sencillo: “Estamos trabajando para permitir que usuarios y otras entidades puedan detectar las marcas incluidas y la procedencia de los metadatos”. Los modelos lanzados a partir del 2 de agosto ya incluirán estas marcas. Para los modelos anteriores, la Unión Europea da un plazo hasta el 2 de diciembre queAnthropic tiene previsto cumplir.
En algunos supuestos la marca puede no funcionar bien en diversos supuestos: si el texto ha sido muy editado, retocado, traducido o mezclado dentro de un fragmento mayor; si es un trozo muy corto; si los metadatos son extirpados mediante una conversión de archivo, capturas de pantalla u otras maneras. Es probable que surjan otras maneras de eliminar estas marcas, pero será difícil tener una certeza absoluta de que un texto no habrá sido manoseado por Claude. Si la comprobación está disponible para todos los usuarios, igual puede comprobarse si la marca pervive antes de mandarlo o publicarlo.
Además de Anthropic y OpenAI, también Google, Meta, Microsoft o Mistral han firmado el Código de Transparencia de la UE. Ni xAI ni las empresas chinas se han adherido de momento.
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Claude comenzará a marcar automáticamente textos hechos con IA

La principal novedad afecta directamente al texto producido por Claude. Anthropic incorporará una señal invisible dentro del propio contenido generado, de manera que el usuario podrá leer las respuestas con normalidad sin apreciar ningún símbolo, etiqueta o modificación visual.
La marca de agua estará integrada a nivel del propio modelo y no simplemente dentro de la interfaz de Claude. Esto significa que el sistema podrá aplicarse independientemente de la forma en la que el usuario acceda al modelo, algo especialmente relevante en un ecosistema donde Claude se utiliza tanto directamente como a través de APIs y plataformas empresariales.
Uno de los aspectos más interesantes es que la marca debería permanecer cuando el texto se copia y pega en otra aplicación. Anthropic espera incluso que algunas señales puedan sobrevivir a determinadas modificaciones posteriores, aunque la capacidad de detección dependerá del grado de edición realizado sobre el contenido original.
La compañía pretende así ofrecer a plataformas, desarrolladores y organizaciones una señal adicional que permita determinar si un texto ha pasado por Claude. Anthropic publicará además información técnica y herramientas destinadas a detectar estas marcas, permitiendo que terceros puedan comprobar su presencia.
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La marca estará presente también fuera de la aplicación de Claude
Al implementar el sistema directamente en los modelos, Anthropic podrá extender el marcado prácticamente a todo su ecosistema. Los textos compatibles generados mediante Claude llevarán la señal independientemente de si proceden de Claude, la API, Claude Code, Claude Cowork o Claude Tag.
La medida también afectará a los clientes empresariales que utilizan los modelos de Anthropic a través de proveedores externos de infraestructura. La compañía menciona específicamente las plataformas de AWS, Google Cloud y Microsoft Foundry entre los servicios que podrán recibir contenido marcado cuando utilicen modelos compatibles.
Esta estrategia resulta bastante diferente a añadir simplemente una etiqueta visible en una página web. Una marca integrada en el texto puede acompañar al contenido cuando este se mueve entre aplicaciones, documentos o plataformas, proporcionando una señal técnica independiente de dónde termine publicándose.
Anthropic considera que esta aproximación puede facilitar la creación de sistemas automáticos de moderación o clasificación de contenido. Una plataforma podría analizar un texto y comprobar si contiene una señal compatible conClaude, aunque la propia compañía advierte de que el resultado nunca debería interpretarse como una prueba absoluta de autoría.
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Los modelos antiguos de Claude no recibirán inmediatamente esta función
El nuevo mecanismo estará asociado inicialmente a los modelos de Claude lanzados a partir del 2 de agosto de 2026. Las versiones anteriores no comenzarán automáticamente a añadir estas señales a sus respuestas.
Esto implica que durante algún tiempo podrán coexistir textos generados por Claude con y sin marca de agua. Anthropic reconoce esta situación y asegura estar trabajando para añadir capacidades similares a los modelos anteriores durante el período de transición previsto por la normativa europea.
Para usuarios y plataformas, esta circunstancia introduce una limitación importante. La ausencia de una marca no permitirá concluir que un texto haya sido escrito necesariamente por una persona, ya que podría proceder simplemente de una versión anterior del modelo.
La transición será especialmente relevante durante los primeros meses de implantación. Hasta que el sistema esté ampliamente desplegado, los detectores tendrán que tener en cuenta tanto la versión del modelo como otros factores antes de interpretar la presencia o ausencia de una señal.
Los archivos utilizarán C2PA en lugar de marcas de agua de texto
Anthropic utilizará una tecnología diferente cuando Claude genere archivos compatibles. En este caso, determinados formatos, incluidas imágenes comunes, podrán recibir metadatos de procedencia digital firmados criptográficamente.
La tecnología utilizada estará basada en el estándar C2PA, desarrollado por la Coalition for Content Provenance and Authenticity. Este estándar permite incorporar información verificable sobre el origen y el historial de procesamiento de un archivo.
Gracias a esta información, un sistema compatible podría comprobar que un archivo ha sido procesado por Claude y verificar si sus datos de procedencia siguen siendo válidos. Una firma digital también puede ayudar a detectar manipulaciones realizadas sobre la información de procedencia después de que el archivo haya sido generado.
Este enfoque es distinto al utilizado para los textos porque los problemas técnicos también son diferentes. Mientras que una marca de agua textual puede viajar al copiar y pegar contenido, los metadatos asociados a un archivo dependen del formato y de las operaciones que se realicen posteriormente sobre él.
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Las marcas de agua no permitirán saber quién escribió realmente un texto
Anthropic ha querido dejar clara una limitación fundamental: encontrar una marca de Claude no significa necesariamente que la inteligencia artificial sea la autora original del contenido. El modelo puede intervenir de muchas formas diferentes sobre material previamente creado por una persona.
Un usuario podría, por ejemplo, introducir un artículo propio y pedir a Claude que lo traduzca, lo resuma o corrija determinados errores. El resultado podría contener la marca de agua del modelo aunque la mayor parte de las ideas y del texto original procedieran de una persona.
Por este motivo, el sistema debe entenderse principalmente como una señal de que Claude ha participado en el procesamiento del contenido, no como una certificación que determine automáticamente quién es su autor intelectual.
Esta distinción será especialmente importante en ámbitos como la educación, los medios de comunicación o las redes sociales. Utilizar estas señales sin contexto podría llevar a conclusiones equivocadas sobre la procedencia real de un documento.
Tampoco todo el contenido generado por IA podrá detectarse
El problema funciona también en sentido contrario. Un texto sin marca de agua no puede considerarse automáticamente como contenido creado por una persona, ya que existen varias situaciones en las que la señal podría desaparecer o simplemente no existir.
Una edición intensa del contenido puede debilitar o eliminar la marca incluida por el modelo. Además, los fragmentos muy cortos pueden contener demasiado poca información como para permitir que un detector determine con suficiente fiabilidad si existe una señal.
En los archivos sucede algo parecido. Los metadatos C2PA pueden desaparecer al realizar determinadas conversiones de formato, volver a guardar el archivo mediante aplicaciones que no preservan la información de procedencia o simplemente hacer una captura de pantalla. Los metadatos C2PA (Coalition for Content Provenance and Authenticity) son un estándar técnico abierto que incrusta información de origen y de historial de edición de manera segura y cifrada en archivos digitales como imágenes, videos o textos. Permiten verificar quién creó el contenido, si intervino una inteligencia artificial y qué modificaciones ha sufrido el archivo
A esto hay que añadir la existencia de modelos antiguos que no incorporarán inicialmente el sistema. Las marcas de agua deben verse como una pieza más dentro de un sistema de detección, y no como un mecanismo infalible para separar contenido humano y contenido generado por inteligencia artificial.
La regulación europea empieza a cambiar cómo funcionan los modelos de IA
La decisión de Anthropic está directamente relacionada con las obligaciones establecidas en el Artículo 50 del Reglamento de inteligencia artificial de la Unión Europea, que introduce requisitos específicos de transparencia para determinados contenidos generados mediante sistemas de IA.
Uno de los objetivos de estas normas es facilitar que las plataformas puedan identificar contenido sintético mediante mecanismos técnicamente detectables. La implantación de señales directamente dentro de los modelos es una de las maneras en las que los desarrolladores pueden intentar cumplir estas exigencias.
Aunque la regulación europea sea el origen del cambio, Anthropic ha optado por aplicar el sistema globalmente. Esto evitará que Claude genere contenido diferente dependiendo de la región desde la que se utilice y permitirá utilizar las mismas herramientas de detección en mercados como Estados Unidos.
La decisión también puede terminar influyendo en otros desarrolladores de modelos generativos. Si los grandes proveedores adoptan sistemas compatibles de procedencia y marcado, las plataformas podrían disponer en el futuro de varias señales estandarizadas para identificar contenido procesado por diferentes IA.
Una nueva herramienta para plataformas, empresas y desarrolladores
Para empresas y plataformas de contenido, las nuevas marcas de Claude introducen una fuente adicional de información sobre la procedencia de los textos que reciben. Un sistema automático podría incorporar la detección de estas señales dentro de sus mecanismos de moderación, clasificación o análisis.
Esto podría resultar útil, por ejemplo, para servicios que quieran indicar cuándo un contenido ha pasado por una herramienta de IA. Sin embargo, las limitaciones explicadas por Anthropic hacen recomendable combinar esta información con otros indicadores antes de tomar decisiones automatizadas.
Los desarrolladores también tendrán acceso a documentación más detallada a medida que la tecnología madure. Anthropic asegura que irá publicando información técnica sobre el funcionamiento de sus sistemas de marcado y las herramientas necesarias para comprobar su presencia.
En definitiva, Claude comenzará a dejar una especie de huella digital invisible en buena parte del contenido que genere. No resolverá por sí sola el complejo problema de distinguir entre contenido humano y contenido generado por IA, pero sí añadirá una señal técnica adicional que puede resultar útil para mejorar la transparencia.
Claude ya marca todo el texto generado con una marca de agua pero se puede eliminar?
De momento, hay dos proyectos que parecen que se lo están tomando en serio para limpiar el texto de Claude: claude-watermark-cleaner es capaz de analizar el texto y eliminar marcas Unicode invisibles; luego reescribe el texto utilizando un modelo distinto al de Claude para alterar el patrón de tokens, es decir, el reparto estadístico de palabras con las que el modelo pone su sello invisible.
Hay otro proyecto más grande: watermarks-remover está pensado para detectar Unicode invisible, espacios exóticos y aleatorios, bidi y, sobre todo, marcas de agua estadísticas en texto (basadas en el muestreo de tokens), lo que precisamente usaría Claude para marcar sus textos.
Ambos casos tienen el mismo problema. Al usarse un sistema de muestreo de tokens que solo el modelo conoce, no es posible garantizar la eliminación efectiva de las marcas de agua, al menos hasta que Anthropic publique su herramienta de detección y los umbrales correspondientes. Y no parece que vaya a ocurrir.
Si se puede detectar, se puede eliminar, sí. El problema es cómo detectarlo de forma efectiva. Y parece que, de momento, no es del todo posible, al menos con garantías.
Redes Nauronales. La Mente Artificial
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