Octubre 16, 2026

Francis Halzen: El cazador de la «partícula fantasma» que conquistó el Nobel de Física

Francis Halzen, el físico que desafió a la comunidad científica al enterrar miles de sensores bajo el hielo antártico acaba de ganar el Premio Nobel de Física 2026. Esta es la historia de cómo un plan calificado de “locura” abrió los ojos de la humanidad al universo invisible.

Miguel Angel Ducci – CEO, Founder & Editor de El Ciudadano Digital-

Imaginen una partícula subatómica tan escurridiza que podría atravesar un muro de plomo del tamaño de un año luz sin siquiera despeinarse. Billones de ellas están cruzando su cuerpo justo en este milisegundo mientras lee esta frase, y usted no siente absolutamente nada. Son los neutrinos, apodados con justa razón las «partículas fantasma» del cosmos.

Durante décadas, la comunidad científica asumió que capturarlas en altas energías era una misión imposible. Pero el físico belga-estadounidense Francis Halzen tuvo una idea que sonaba a ciencia ficción: construir un telescopio del tamaño de una montaña, pero en lugar de apuntarlo al cielo, enterrarlo dos kilómetros bajo el hielo más puro del Polo Sur .Esta semana, la Real Academia de las Ciencias de Suecia ha rendido tributo a esa audacia otorgándole el Premio Nobel de Física 2026.


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La locura de congelar la ciencia

A finales de los años 80 y durante los 90, cuando Francis Halzen empezó a proponer el Proyecto IceCube, muchos colegas lo miraron con escepticismo. ¿El plan? Perforar el hielo antártico con mangueras de agua caliente para derretir pozos ultra profundos y colgar en ellos cables con más de 5,000 ojos ópticos (sensores del tamaño de balones de baloncesto). El Proyecto IceCube es un gigantesco observatorio de partículas y telescopio de neutrinos situado en la Estación Amundsen-Scott del Polo Sur, en la Antártida

El objetivo no era mirar las estrellas, sino esperar a que un neutrino chocara contra un átomo del hielo. Al ocurrir este rarísimo impacto, se genera una partícula secundaria que viaja más rápido que la luz en ese medio, produciendo un destello azulado conocido como radiación de Cherenkov (el equivalente óptico a la explosión sónica de un avión a reacción).

Hoy, ese “cubo de hielo” de un kilómetro cúbico es el telescopio más extraño y avanzado del planeta.

¿Por qué nos importa este fantasma?

El Observatorio de Neutrinos del “Proyecto Ice Cube” en la Antartida el 2025./ Fuente: Wikicharlie.cl /Francis Halzen

Los telescopios tradicionales (ópticos, de radio o de rayos X) se topan con un muro: la luz y la radiación electromagnética se bloquean fácilmente por el polvo cósmico o se desvían por los campos magnéticos del espacio. Los neutrinos, al no tener carga eléctrica y casi no tener masa, viajan en línea recta perfecta desde su origen.

Son los mensajeros definitivos de los eventos más violentos del universo. Gracias al trabajo de Francis Halzen y su equipo en la Universidad de Wisconsin-Madison, la astronomía ha logrado:

1- Rastrear el origen de rayos cósmicos ultraenergéticos hasta agujeros negros monstruosos en galaxias lejanas.

2- Fotografiar nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, no a través de sus estrellas, sino a través de la densa niebla de neutrinos que emite.

3- Abrir una ventana completamente nueva para entender qué pasa dentro de una supernova en el instante exacto de su colapso.

El triunfo de la persistencia

A sus 82 años, Francis Halzen representa esa estirpe de científicos que no se conforman con la teoría de escritorio. Su logro no fue solo resolver una ecuación compleja, sino coordinar a cientos de ingenieros y científicos en uno de los entornos más hostiles de la Tierra para construir un monumento a la curiosidad humana.

El Nobel de este año no solo premia un descubrimiento; premia la audacia de mirar donde todos decían que no había nada que ver. La próxima vez que mire al cielo nocturno, recuerde que las respuestas clave sobre el origen del universo no están bajando en forma de luz, sino subiendo desde el hielo eterno de la Antártida.

¿Qué es la radiación de Cherenkov? (El “boom” sónico de la luz)

La Radiación de Cherenkov es un tipo de luz electromagnética de color azul que se produce cuando una partícula con carga eléctrica (como un electrón) atraviesa un medio transparente —por ejemplo, el agua— a una velocidad mayor que la de la luz en ese mismo medio

Seguramente sabes que nada puede viajar más rápido que la luz en el vacío (unos 300,000 kilómetros por segundo). Sin embargo, la luz se ralentiza cuando viaja a través de materiales transparentes como el agua o el hielo. En el hielo antártico, por ejemplo, la luz se desplaza a “solo” 225,000 kilómetros por segundo.

Esto abre la puerta a un fenómeno asombroso: Cuando una partícula subatómica ultraenergética (como la que produce el choque de un neutrino) entra en el hielo, viaja a casi 300,000 kilómetros por segundo. Es decir, viaja más rápido que la propia luz en ese medio.

Para entender lo que pasa después, piensa en estas dos analogías:

En el aire: Cuando un avión caza supera la velocidad del sonido, comprime las ondas sonoras y genera un estallido ensordecedor (el famoso boom sónico).

En el agua: Cuando una lancha motora avanza a toda velocidad, deja atrás una estela en forma de “V”.

La Radiación de Cherenkov es exactamente eso, pero con luz. Al “romper la barrera de la luz” en el hielo, la partícula genera una onda de choque luminosa que se manifiesta como un brillo azul eléctrico fantasmal. La radiación de Cherenkov es exactamente eso, pero con luz. Al “romper la barrera de la luz” en el hielo, la partícula genera una onda de choque luminosa que se manifiesta como un brillo azul eléctrico fantasmal.

La radiación Cherenkov: un fenómeno clave en la física nuclear

El característico resplandor azul que se observa en las piscinas de almacenamiento de combustible irradiado no es un efecto óptico, sino una manifestación de la radiación Cherenkov. Este fenómeno físico tiene aplicaciones clave en la verificación del combustible, la detección de partículas y la investigación científica avanzada.

Este fenómeno se da en medios con alto índice de refracción, como agua, vidrio o materiales cristalinos. En el agua, la intensidad de la emisión varía en función de su profundidad.

La radiación Cherenkov: un fenómeno clave en la física nuclear
Imagen: OIEA

Aplicaciones en las instalaciones nucleares

En las piscinas de combustible irradiado, los electrones emitidos por desintegración beta atraviesan el agua a gran velocidad y generan la radiación Cherenkov visible.

La radiación Cherenkov: un fenómeno clave en la física nuclear
Resplandor azul en el interior de la cavidad de recarga de una central nuclear (Imagen: OIEA)

Además de su interés científico, este efecto tiene una función operativa relevante. Los Cherenkov Viewing Devices (CVD), dispositivos de visualización de radiación Cherenkov utilizados por organismos como el OIEA, capturan y analizan esta luz para verificar la presencia y actividad del combustible irradiado sin necesidad de extraerlo del agua.

La Radiación de Cherenkov permite verificar la presencia y actividad del combustible irradiado sin necesidad de manipularlo

La Radiación de Cherenkov se utiliza en el sector nuclear como herramienta técnica de verificación y control. Permite comprobar la integridad del combustible irradiado, confirmar su localización y estimar su nivel de actividad sin contacto directo, garantizando la seguridad del personal y la precisión de los inventarios nucleares.

Esta técnica, no destructiva y segura, complementa otros métodos de salvaguardias nucleares y contribuye a la transparencia y trazabilidad de los materiales irradiados.

Los detectores Cherenkov son una herramienta esencial en la física de partículas y las salvaguardias nucleares

Investigación y usos científicos

La Radiación de Cherenkov se aplica también en física de partículas mediante un dispositivo llamado Ring-Imaging Cherenkov Detector (RICH), que aprovecha el ángulo del cono luminoso para identificar y medir la velocidad de las partículas.

En astrofísica, hay telescopios especiales que detectan los destellos Cherenkov producidos cuando rayos gamma de alta energía interactúan con la atmósfera. Los siguientes son tres ejemplos principales:

  • Major Atmospheric Gamma-ray Imaging Cherenkov Telescope (MAGIC)
  • High Energy Stereoscopic System (HESS)
  • Very Energetic Radiation Imaging Telescope Array System (VERITAS)

Asimismo, la radioluminiscencia Cherenkov se explora en biomedicina y radioterapia, como herramienta para observar la distribución de dosis en tejidos tratados con radiación.

Investigaciones recientes analizan variantes del fenómeno en medios fotónicos o con electrones estructurados, lo que podría ampliar sus usos en instrumentación científica y monitoreo nuclear avanzado.

La detección de la radioluminiscencia Cherenkov se aplica en astrofísica, biomedicina y radioterapia

El estudio y perfeccionamiento de este fenómeno continúa siendo prioritario en los programas internacionales de investigación y salvaguardias, consolidándolo como un recurso clave para la seguridad y la transparencia en el uso pacífico de la energía nuclear.

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