Kameron Drake – Analista Internacional de El Ciudadano Digital-
El Pentágono prepara sus principales bases militares para sobrevivir tres meses sin apoyo exterior. Reactores nucleares portátiles, fábricas civiles convertidas en industrias de armamento y reservas estratégicas anticipan un cambio radical en la defensa estadounidense.
Estados Unidos está rediseñando su sistema de defensa ante la posibilidad de una guerra a gran escala que paralice sus infraestructuras críticas. El Pentágono ha puesto en marcha FORTRESS, un ambicioso programa que pretende garantizar que sus principales instalaciones militares puedan operar durante al menos 90 días sin suministros externos. La iniciativa contempla reactores nucleares transportables, reservas de munición y combustible y la movilización de la industria civil. El objetivo no es únicamente proteger las bases: Washington quiere evitar que un ataque contra su territorio comprometa su capacidad para sostener una guerra prolongada.
El Pentágono se prepara para lo peor
El nuevo planteamiento supone un cambio profundo en la estrategia militar estadounidense. Durante décadas, Washington ha considerado que su posición geográfica, protegida por dos océanos, proporcionaba una ventaja decisiva frente a posibles agresiones. Sin embargo, la proliferación de misiles de largo alcance, los ciberataques y la vulnerabilidad de las redes eléctricas han cuestionado esa seguridad. Según la documentación examinada por Fox News Digital, las principales instalaciones militares del territorio continental deberán poder mantener sus operaciones esenciales durante tres meses sin depender de los servicios civiles.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha advertido de que confiar en las infraestructuras convencionales representa un riesgo inaceptable para la defensa nacional.
La IA y FORTRESS un frente increíble

Miguel Angel Ducci el CEO de Etercuanticum Tech y desarrollador de la IA Etercuanticum IA nos detalla el futuro de la inteligencia artificial (IA) y su relación con el concepto u organizaciones denominadas FORTRESS se está desarrollando de manera acelerada, principalmente en dos grandes frentes globales: la defensa nacional/geopolítica y la soberanía de datos empresariales.
“Sabemos que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha puesto en marcha la iniciativa FORTRESS América. El objetivo de este programa es redefinir la seguridad nacional frente a las amenazas tecnológicas modernas. El Pentágono está transformando sus bases principales para que operen de forma aislada durante un mínimo de 90 días sin depender de redes civiles o cadenas de suministro globales. La IA desempeñará un papel crítico gestionando microrredes eléctricas inteligentes, detectando ciberataques en tiempo real y coordinando sistemas de defensa autónomos (como drones y perros robot) para blindar el perímetro. En el ámbito corporativo y de desarrollo de software, “Fortress” se ha convertido en el término de referencia para aislar la IA y proteger datos sensibles contra filtraciones masivas. Es la única forma de evitar el “Shadow AI” y fugas de datos: Plataformas de ciberseguridad como FortressAI actúan a nivel de sistema (kernel) para inspeccionar los comandos (prompts) que envían los empleados. Esto permite filtrar información confidencial antes de que llegue a herramientas públicas de IA“. dijo Ducci
Reactores nucleares para evitar el colapso
La energía constituye uno de los principales puntos débiles identificados por los responsables militares. Una interrupción prolongada del suministro eléctrico podría afectar simultáneamente a las comunicaciones, los sistemas de vigilancia, la logística y la producción de armamento. Para reducir esta exposición, FORTRESS contempla reactores nucleares portátiles, baterías de gran capacidad y microrredes independientes.
La apuesta nuclear tiene antecedentes concretos. En febrero de 2026, Estados Unidos trasladó para su evaluación un reactor transportable de 5 megavatios, una potencia teóricamente suficiente para abastecer aproximadamente a 5.000 viviendas.No obstante, desarrollar estos sistemas no equivale a tenerlos desplegados. Su instalación exige superar importantes desafíos técnicos, regulatorios y de seguridad.
Te puede interesar: 29.000 mensajes por segundo y 800 millones de usuarios: las cifras asustan
Reservas estratégicas para 90 días
El programa también pretende reducir la dependencia de unas cadenas de suministro internacionales cada vez más expuestas a interrupciones. El Pentágono contempla almacenar municiones, combustible, minerales críticos, componentes electrónicos, repuestos y material sanitario. La nueva estrategia establece además la necesidad de contar con al menos dos proveedores o vías de producción alternativas para determinados suministros esenciales.
Este requisito revela una preocupación estructural: una guerra prolongada no depende exclusivamente de disponer de soldados y armamento, sino de mantener activa toda la infraestructura industrial que los sostiene. El plazo de 90 días funciona como objetivo de autonomía operativa, no como garantía de que las instalaciones ya puedan resistir ese periodo.Las fábricas civiles entran en los planes militares
Uno de los aspectos más significativos de FORTRESS es la incorporación de empresas civiles a la planificación de defensa. Mediante la denominada Civil Reserve Manufacturing Network, Washington pretende identificar instalaciones industriales capaces de adaptar su actividad a las necesidades militares durante una emergencia. El sistema contempla preparar contratos, especificaciones técnicas, medidas de ciberseguridad y procedimientos de reconversión antes de que estalle una crisis.
La estrategia recuerda, salvando las distancias, a la movilización industrial estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, cuando numerosas fábricas civiles pasaron a producir material bélico. La diferencia es que ahora el Pentágono busca anticipar esa transformación, evitando improvisaciones cuando las cadenas de suministro ya estén interrumpidas.
Te puede interesar: La IA más usada por hackers para Ciberataques
El coste económico de blindar Estados Unidos

La autonomía militar plantea importantes interrogantes presupuestarios. Construir infraestructuras energéticas independientes, mantener inventarios estratégicos y desarrollar proveedores alternativos supone asumir costes adicionales incluso en tiempos de paz. A ello se añaden los gastos de mantenimiento, vigilancia y protección de instalaciones consideradas críticas. El Pentágono no ha detallado públicamente un presupuesto global definitivo para FORTRESS, por lo que cualquier estimación de su coste total sería prematura.
El dilema económico es evidente: duplicar capacidades industriales y logísticas incrementa el gasto, pero depender de un único proveedor puede resultar mucho más caro durante una crisis. El éxito del programa dependerá tanto de la financiación como de su ejecución efectiva.
Te puede interesar: OpenAI, Google y Anthropic desplegaron Armas Nucleares en 95% de simulaciones de guerra
Una guerra que también se libraría en las redes eléctricas
El nuevo enfoque confirma que los conflictos modernos pueden afectar a infraestructuras situadas a miles de kilómetros del frente. Un ciberataque contra una red eléctrica, una interrupción de las comunicaciones por satélite o el bloqueo de componentes industriales pueden reducir la capacidad operativa de unas Fuerzas Armadas sin necesidad de destruir directamente sus bases. A eso le sumamos la Inteligencia Artificial.
Por ello, FORTRESS incorpora medidas para proteger los sistemas de navegación, las comunicaciones militares y las capacidades espaciales frente a interferencias. La planificación contempla también ejercicios de resistencia industrial destinados a detectar vulnerabilidades antes de una emergencia real.
La prioridad ha dejado de limitarse a defender instalaciones concretas: ahora se pretende garantizar la continuidad de todo el sistema militar.
La señal que Washington envía al mundo
El anuncio adquiere especial relevancia en un contexto de creciente competencia entre grandes potencias. Estados Unidos está revisando una premisa fundamental de su seguridad: que los conflictos exteriores pueden desarrollarse sin paralizar las infraestructuras esenciales de su propio territorio. La preparación de sus bases no demuestra que una guerra mundial sea inevitable ni que exista una decisión de iniciarla. Sí evidencia que el Pentágono considera suficientemente grave ese riesgo como para reorganizar su planificación energética, logística e industrial. La gran incógnita es si Washington conseguirá convertir sus objetivos en capacidades operativas antes de enfrentarse a una crisis de gran magnitud.
Lo que ya resulta evidente es el cambio de prioridades: la superioridad militar del siglo XXI no dependerá exclusivamente del armamento disponible, sino también de cuánto tiempo pueda seguir funcionando un país cuando fallen sus suministros.
Poco después, el Lincoln fue reemplazado en Oriente Medio por el USS George Washington, que tenía su base en Japón. Tras su escala en Tailandia, el Lincoln tiene previsto partir hacia San Diego el domingo.

- VOLTA-AUTODOXER, un malware avanzado que usa IA para analizar información, identificar los datos robados y determinar los más valiosos
- Cronología exacta del ciberataque autónomo de OpenAI a Hugging Face
- Estados Unidos activa su plan de guerra mundial: 90 días sin suministros
- Claude Code permite a tu computador detectar cámaras ocultas en hoteles y Airbnb
- Clayface la película la rompe en USA
Akura Yonomoto Anthropic Ariosto Raggo Artículo Científico Cerebro ChatGPT Chile China Ciberataque Ciberdelincuencia Ciberseguridad Ciencia Cine Claude Donald Trump Donal Trump El Ciudadano Digital El Ciudadano Inteligente Elon Musk Estados Unidos Etercuanticum IA Gemini Google Guerra Historia de Chile IA Inteligencia Artificial Irán José Antonio Kast Kameron Drake Libros María Pía Parot META Miguel Angel Ducci Milenka Swett Nvidia OpenAI Pia Parot Rafael Muñoz Canessa Rusia Salud Sam Altman Talca Tecnologia USA

Si una fábrica civil recibiera un encargo urgente para reconvertir su producción, tendría que adelantar materiales y quizá reservar capacidad antes de saber cuánto durará la emergencia. La frase «duplicar capacidades industriales y logísticas incrementa el gasto» apunta a ese coste de preparación, que también exige calcular plazos y compromisos con proveedores. En una empresa pequeña, una estimación clara ayudaría a no confundir el coste de estar preparada con el de producir.
Por transparencia, colaboro en Invosmith. Enlace al proyecto: free invoice generator.