Abril 13, 2026

De la Patagonia llega un fósil de dinosaurio que tiene 90 millones de años

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Logo de todos los artículos de El Ciudadano Digital Akura Yonomoto Periodista científico de El Ciudadano Digital-

Paleontólogos del CONICET descubrieron en La Buitrera, Río Negro, el fósil de Alnashetri cerropoliciensis, un pequeño dinosaurio carnívoro de 95 millones de años. Del tamaño de una gallina, este alvarezsaurio medía unos 70 cm y pesaba alrededor de 1 kg, demostrando que estos dinosaurios ya eran pequeños desde sus orígenes, y no solo por evolución.

Además de ser uno de los más pequeños descubiertos hasta ahora, representaría el eslabón perdido para explicar finalmente la evolución y la propagación de los alvarezsaurios.

Un fósil de dinosaurio de aproximadamente 90 millones de años de antigüedad, descubierto en Argentina, podría finalmente esclarecer la historia evolutiva de los alvarezsaurios, un misterioso grupo de dinosaurios terópodos con características de ave. Este descubrimiento fue realizado por un equipo de investigación internacional, liderado por la Universidad de Minnesota Twin Cities, que concluyó que el fósil pertenece a Alnashetri cerropoliciensis y podría ser el eslabón perdido que nos ayude a resolver el antiguo debate sobre su evolución y distribución en el mundo antiguo. La descripción del fósil fue publicada en la revista Nature.

Álvarezsaurios

El fósil de dinosaurio fue descubierto en 2014 en el norte de la Patagonia, específicamente en la región de La Buitrera, un sitio ya mundialmente famoso por su riqueza en fósiles del Cretácico. El Alnashetri cerropoliciensis pertenece a los alvarezsaurios, pequeños dinosaurios conocidos por sus diminutos dientes y brazos cortos que terminan en una sola garra grande, similar a un pulgar. Sin embargo, durante décadas, la historia evolutiva de este grupo permaneció envuelta en misterio, ya que la mayoría de los fósiles se encontraron en Asia, mientras que los de Sudamérica eran fragmentarios y muy difíciles de interpretar.

El fósil de dinosaurio

El descubrimiento de este fósil de dinosaurio, casi completo y bien conservado, ha permitido a los investigadores esclarecer la anatomía de estos dinosaurios y reconstruir su historia evolutiva. «Pasar de fósiles fragmentarios y difíciles de interpretar a un animal casi completo y articulado es como encontrar una piedra Rosetta paleontológica», afirmó el autor principal, Peter Makovicky. «Ahora contamos con un punto de referencia que nos permite identificar con precisión especímenes más fragmentarios y trazar transiciones evolutivas en la anatomía y el tamaño corporal».

Historia evolutiva

Según sus análisis, los investigadores observaron que el espécimen era un adulto de aproximadamente 4 años y pesaba poco menos de un kilogramo, lo que lo convierte en uno de los dinosaurios más pequeños conocidos de Sudamérica. Además, tenía extremidades más largas y dientes más grandes que sus parientes posteriores, lo que sugiere que el pequeño tamaño de los alvarezsaurios evolucionó antes que las características anatómicas del grupo (extremidades y dientes más pequeños), que se cree que son adaptaciones especializadas para la alimentación, o más bien, para una dieta basada en hormigas. “Nuestro estudio sugiere que los alvarezsaurios son pequeños para ser dinosaurios, con especies que varían en tamaño desde el de un cuervo hasta el de un hombre“, declaró Makovicky a BBC Science Focus. “El tamaño corporal parece fluctuar dentro de este estrecho rango, sin ningún patrón o tendencia establecida”.

Habitaron la mayoría de los continentes

Además, al analizar fósiles de alvarezsaurus conservados en colecciones de museos de Norteamérica y Europa, el equipo descubrió que estos animales habitaron la mayoría de los continentes mucho antes de lo que se creía, cuando aún estaban unidos en el supercontinente Pangea. Por lo tanto, su distribución no es el resultado de improbables migraciones oceánicas, sino de la fragmentación gradual de las masas continentales de la Tierra a lo largo de decenas de millones de años. “Tras más de 20 años de trabajo, la zona de La Buitrera nos ha proporcionado una perspectiva única sobre pequeños dinosaurios y otros vertebrados, a diferencia de cualquier otro yacimiento en Sudamérica”, concluyó el coautor Sebastián Apesteguía, quien recalcó que su trabajo está lejos de haber terminado, ya que continuarán estudiando fósiles de la misma zona donde descubrieron Alnashetri.